Tal día como hoy de hace dos años estaba en un autocar con destino París. Cada vez que hay que cambiar la hora recuerdo aquel momento en la capital de Francia. Nunca se me olvidará esa hora menos, que estando en Madrid, tampoco importa (¿o si?) pero estando en París importa muchisimo.
Queda pendiente en la lista de tareas por realizar, estar en París en el cambio de horario del otoño para recuperar esa hora en algún momento de mi vida. Esta junto con otras tantas tareas y sueños por cumplir dentro de esa lista que siempre hay ganas de dejar en blanco, pero siempre hay cosas que lo impiden. Nunca llueve a gusto de todos, y nada puede ser perfecto.
Bon voyage à la destination inconnue.
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